Los números demuestran que la fiscalización electrónica no ha sido suficiente para combatir los accidentes de tránsito y tampoco lo ha sido para bajar las muertes que siguieron aumentando en los lugares donde no se fiscalizó
Los números demuestran que la fiscalización electrónica no ha sido suficiente para combatir los accidentes de tránsito y tampoco lo ha sido para bajar las muertes que siguieron aumentando en los lugares donde no se fiscalizó