“El acuerdo apunta a poder contar con una mayor logística y así elaborar y llevar adelante proyectos de observación que en otras partes del mundo ya se realizan”, señaló el director de la Comisión Receptora e Investigadora de Denuncias de Objetos Voladores No Identificados (Cridovni) de la Fuerza Aérea, Ariel Sánchez, a El Observador
