Para la difunta reina Isabel II, el sitio tenía un carácter casi sagrado, ya que allí murieron su padre, Jorge VI, y su abuelo, Jorge V. Además, era el lugar donde solía conmemorar el aniversario de su ascenso al trono.
Para la difunta reina Isabel II, el sitio tenía un carácter casi sagrado, ya que allí murieron su padre, Jorge VI, y su abuelo, Jorge V. Además, era el lugar donde solía conmemorar el aniversario de su ascenso al trono.